Cuando viajas y alquilas equipos de buceo, es probable que te encuentres con configuraciones no hogarthianas y que no siempre se ajustan a tus necesidades o preferencias. Uno de los problemas habituales que encuentran los buceadores es la ubicación y funcionalidad del octopus, ese regulador de respaldo que, en muchos casos, termina colgando, golpeando el fondo marino, o lo que es peor, siendo difícil de encontrar en una situación de emergencia.
He visto a muchos buceadores con ese problema, y la solución que propongo no solo aumenta la seguridad sino que convierte tu "octopus" en un auténtico KRAKEN: siempre disponible, siempre funcionando.
El Problema con los Sistemas Octopus Estándar
El sistema octopus estándar, donde el regulador de respaldo cuelga de un lado del buceador, tiene varias desventajas. A menudo, este octopus:
- Cuelga y se daña: Al estar colgando, es más susceptible a golpes y daños, además de arrastrarse por el fondo, lo que aumenta el riesgo de mal funcionamiento.
- Difícil de encontrar en emergencias: En una situación de estrés bajo el agua, encontrar el octopus si no está bien asegurado, puede ser difícil de localizar rápidamente.
- Funcionamiento dudoso: El regulador de respaldo puede no estar en condiciones óptimas si no se usa regularmente, lo que pone en riesgo su funcionamiento en un momento crítico.
"Con un collarín, tu octopus está siempre a mano y listo para ser utilizado en cualquier momento.”

La Solución: Un Collarín que Marca la Diferencia
Llevar siempre un collarín para tu regulador principal y respirar del secundario es una solución simple pero extremadamente efectiva que potencia la funcionalidad y seguridad de tu equipo de buceo. Aquí te explico cómo este pequeño ajuste puede mejorar tu equipo:
- Octopus siempre a mano: Con un collarín, el regulador principal se coloca justo debajo de tu barbilla, lo que garantiza que esté siempre accesible y listo para ser utilizado en cualquier momento, sin tener que buscarlo.
- Protección contra daños: Al no colgar, el regulador está protegido de golpes, rozaduras y daños que puedan comprometer su funcionamiento.
- Funcionamiento garantizado: Al tener el octopus siempre en uso constante te aseguras de que funcione correctamente cuando más lo necesites.
- Donación desde el regulador que respiras: Es la base del sistema de reguladores Hogarthiano. Donar desde el regulador que respiras garantiza que el receptor pueda respirar correctamente (lo estabas haciendo tú hasta hace un instante) y aporta tranquilidad al buceador en emergencia.
Ventajas para Todos los Buceadores
Esta solución no solo es útil para quienes viajan y alquilan equipos, sino también para aquellos que ya usan el sistema octopus en su configuración personal y desean mejorar su seguridad sin comprometer la funcionalidad.
- Aumenta tu confianza bajo el agua: Saber que tu regulador de respaldo está siempre a mano y en perfectas condiciones te da una tranquilidad que se traduce en una experiencia de buceo más relajada y segura.
- Fácil de implementar: No necesitas un equipo especial ni modificar drásticamente tu configuración. Simplemente añade un collarín a tu segunda etapa principal, y habrás dado un gran paso hacia una mayor seguridad.
- Ideal para instructores: Si eres instructor, recomendar este sistema a tus alumnos no solo mejora su seguridad, sino que también les enseña buenas prácticas desde el inicio, algo fundamental en su formación como buceadores responsables.
"No dejes que tu octopus cuelgue y se dañe. Protégelo y mejora tu seguridad con un simple ajuste.”
Mi Experiencia Personal
Desde que empecé a bucear, he sido testigo de innumerables situaciones en las que el octopus se salía de su lugar, colgaba peligrosamente, golpeaba el fondo y se dañaba, dañando también el entorno. En más de una ocasión, lo vi arrastrarse por la arena, lo que me llevó a pensar: ¿te imaginas enfrentar una emergencia y descubrir que el regulador de respaldo que te ofrecen está lleno de arena?
Probé todos los sistemas de sujeción disponibles en el mercado, pero ninguno ofrecía la fiabilidad que buscaba. Finalmente, decidí cambiar mi configuración personal a un sistema hogarthiano GUE, y desde entonces no he vuelto a mirar atrás.
Sin embargo, en 2014, uno de mis primeros alumnos recién certificados me expresó su preocupación antes de un viaje al extranjero. Me comentó la dificultad de encontrar equipos de alquiler con sistemas hogarthianos, lo que me llevó a buscar una solución que aumentara la seguridad de forma accesible, sencilla y efectiva. Fue entonces cuando comencé a implementar el uso del collarín en el regulador principal y a respirar del octopus.
Mis alumnos ya habían practicado el S-Drill, donando el regulador desde la boca, y aunque el octopus tiene un latiguillo de 90 cm—no tan largo como los de 1,5 a 2 metros que usamos en los sistemas hogarthianos—, esta configuración resolvía el principal problema del octopus colgante. Desde entonces, el uso del collarín ha transformado completamente la manera en que mis alumnos y yo interactuamos con el equipo octopus, mejorando la seguridad y la funcionalidad de nuestras inmersiones.
"Convierte tu regulador de respaldo en un auténtico KRAKEN: siempre disponible, siempre funcional.”
Conclusión: Convierte tu Octopus en un KRAKEN
No dejes que tu octopus sea simplemente un accesorio colgante y potencialmente problemático. Convierte tu regulador de respaldo en un auténtico KRAKEN: siempre disponible, siempre funcional, siempre listo para protegerte en el momento que más lo necesites. Este pequeño ajuste es una gran diferencia entre una inmersión segura y una situación peligrosa.

